Las preguntas que te harás
Resueltas antes de la reunión.
Son las objeciones que plantea toda oficina de compras. Las respuestas son el diseño del programa, no un discurso comercial.
- «¿Por qué deberíamos pagar el software de una empresa?»
- No lo pagas. Patrocinas un censo de preparación de 30 días de tu propia base de proveedores, una campaña telefónica a todos ellos y una consola que te quedas. El proveedor paga el software, a partir del segundo mes.
- «Los proveedores sentirán que les han engañado para pagar.»
- Tú nunca facturas a nadie. Los proveedores añaden una tarjeta al activarse, con las condiciones en la misma pantalla: no se cobra nada antes del día 31, pueden cancelar cuando quieran con un clic, y quien cancele antes del día 30 no paga nada y conserva su evaluación de preparación. Tú apruebas el texto exacto antes de que se publique.
- «¿Y la imagen en materia de equidad y la normativa estatal?»
- El programa está abierto a todos los proveedores registrados. La preparación se puntúa con criterios objetivos: certificación, seguros, capacidad, situación financiera y trayectoria. No se dirige a nadie por raza ni por género.
- «¿Adónde van los datos de los proveedores?»
- Ves el estado de preparación y métricas agregadas, no documentos privados. Los datos solo llegan a un socio de capital cuando el proveedor da su consentimiento dentro de la evaluación. Un acuerdo de datos regula el listado.
- «¿De verdad podéis gestionar 20.000 en 30 días?»
- Oleadas semanales de 5.000, con el equipo de contacto marcando el ritmo de incorporación. La primera oleada es la prueba, y la ves en directo en la consola.
- «¿Cómo encaja esto con nuestras normas de contratación?»
- Es un patrocinio piloto con un papel de socio de diseño para ti, no una compra de software, y no existe un producto comparable al que licitar. Usamos la fórmula que prefieras, y primero va el memorando de entendimiento.
- «¿Y si no funciona?»
- La fase dos depende de la activación, la mejora de la preparación y los resultados de contratación que acordemos en el memorando. Si la primera cohorte no llega, el censo y la consola siguen siendo tuyos.